viernes, 17 de septiembre de 2010

Exhumarán restos de víctimas de la mayor masacre senderista conocida hasta hoy







Después de 26 años de perpetrados los hechos




Exhumarán restos de víctimas de la mayor masacre senderista conocida hasta hoy




-Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho iniciará diligencias el martes 21 de setiembre en el distrito de Soras, Ayacucho. La exhumación tendrá tres etapas y se prolongará hasta el 18 de octubre.
-La masacre, conocida como el caso del “Bus o Expreso de la Muerte”, tuvo como epicentro la provincia ayacuchana de Sucre, el 16 de julio de 1984 y fue una acción de venganza contra campesinos de 25 comunidades de la cuenca del río Chicha que formaron una alianza para luchar contra Sendero. En esos días, la zona era comandada por el “camarada José” hoy al mando de SL en el VRAE.

Luego de 26 años de espera, se inicia un paso importante para llegar a la vedad y la justicia en la masacre senderista conocida como el “Bus o Expreso de la Muerte”. El fiscal adjunto provincial de la Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho, Carlos Antonio Zaravia Palomino, programó el inicio de la exhumación de los restos de las víctimas asesinadas el 16 de julio de 1984, para el martes 21 de setiembre en el distrito de Soras, Ayacucho.
Zaravia Palomino emitió la resolución N° 196-2010, con fecha 31 de agosto, en el que da cuenta que las diligencias se realizarán en tres etapas en siete lugares (entre localidades, centros pobladores y distritos del sur de Ayacucho): Sontohocha, Pallca-Chalapuquio, Badopampa, Sayropampa, Doce Corral, Yanama, Palachapampa y Soras.
La primera temporada está programada del 21 al 27 de setiembre en el cementerio del distrito de Soras en el que se espera exhumar 17 cuerpos, la segunda será del 30 de setiembre al 6 de octubre en el paraje de Pallca-Chalaquio del distrito de Chipao, donde se espera recuperar 17 cuerpos, y la última etapa está prevista del 12 al 18 de octubre, en el cementerio de Doce Corral y del centro poblado de Chaupihuasi, donde las autoridades presumen hallar restos de 20 víctimas.


LAS VÍCTIMAS Y LOS HECHOS
Según las investigaciones realizadas por la Comisión de Derechos Humanos (COMISEDH), la masacre senderista, que tuvo como epicentro la provincia ayacuchana de Sucre, dejó como saldo un centenar de víctimas. Debido al número de asesinatos y a la crueldad de los hechos, este caso es considerado como el más grande en los Andes que se conoce hasta la fecha y que ha tenido como autores a Sendero Luminoso.
COMISEDH ha establecido una relación de 99 víctimas hasta el momento, registrado 34 sitios de entierro en donde permanecerían los restos de 72 víctimas. La mayoría de víctimas eran naturales de Sucre, Ayacucho, mientras que un grupo de 12 a 15 personas, eran comerciantes cusqueños (Sicuani) que habían llegado a Doce Corral.
Los sobrevivientes narran que un grupo de 30 a 40 presuntos senderistas masacraron a un centenar de personas en un sangriento recorrido que comenzó al promediar las 2 de la tarde del lunes 16 de julio de 1984 y acabó a la medianoche. El escenario fueron los parajes y anexos de Chalapuquio, Badopampa, Doce Corral, Chaupihuasi, Palachapampa, Rayrosapampa, la capital del distrito de Soras y Tranca; en las provincias de Lucanas y Sucre, Ayacucho.
Los subversivos buscaron la mejor forma de despistar a quienes serían sus víctimas: vestidos de soldados y policías subieron a bordo del bus interprovincial de la empresa de transportes Expreso Cabanino S.A. – ETECSA que siempre recorría los lunes esta zona del sur de Ayacucho procedente de Lima por la ruta de Nazca.
Los terroristas realizaron paradas a lo largo de su recorrido con el objetivo de asesinar principalmente a pobladores, autoridades y líderes de las comunidades de la cuenca del río Chicha que habían constituido una alianza para enfrentar a Sendero Luminoso. En estos actos no sólo murieron y fueron desaparecidos ayacuchanos sino también comerciantes de Sicuani (Cusco) que se encontraban en el anexo de Doce Corral.
En su resolución, el fiscal Zaravia Palomino ordena que además de la exhumación, se elaboren fichas antemorten (documento testimonial que da cuenta de cómo era la víctima, cómo estaba vestida la última vez que fue vista, etc.) y se aproveche la visita al lugar de los hechos para tomar las declaraciones a los familiares y sobrevivientes por tratarse de personas de bajos recursos que no pueden desplazarse con facilidad hasta la capital de Ayacucho, Huamanga, donde se ubica la Fiscalía. Varias de las localidades victimadas se ubican a 10 o 15 horas de Huamanga si se viaja en camioneta.
Los abogados de COMISEDH y de la Vicaría de la Solidaridad de la Prelatura de Sicuani (que ha asumido la representación legal de los familiares de las víctimas de Cusco) acompañan el reclamo de justicia de las víctimas y familiares desde 2005. Ese año, estas organizaciones solicitaron al Ministerio Público que se investigue el caso, por lo que esta institución lo derivó a la Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho. Recién en noviembre de 2009, esta fiscalía sumó las denuncias presentadas por víctimas de Ayacucho y Cusco en un solo expediente, el 192-2007. Y hoy finalmente, se ha logrado programar la exhumación.

AL MANDO DE “JOSÉ”
En los días de la masacre, Víctor Quispe Palomino, el “camarada José” hoy cabecilla senderista en el VRAE, se desempeñaba como mando político zonal de Cangallo-Fajardo a la que pertenece Soras y los otros lugares donde se cometieron los asesinatos. En el atestado policial Nº 019 – Dircote, de fecha 12 de abril de 1985, el senderista relata los actos en los que formó parte, entre ellos el caso Lucanamarca, y admite haber sido designado como responsable de la zona de Cangallo-Fajardo en ese período y que fue defenestrado en noviembre de 1984. Se presume que descendió a combatiente debido a los excesos cometidos durante “el ejercicio de su cargo”. El atestado fue elaborado cuando Quispe Palomino fue detenido en 1985 junto a Sybila Arredondo (la viuda de José María Arguedas), Margie Clavo Peralta y otros mandos senderistas.
Quispe Palomino aseguró que recorrió la zona de Querobamba, capital de Sucre, formando escuelas populares y captando adeptos. Los sobrevivientes de la masacre reconocen que un “camarada José” encabezó los actos cruentos. Quispe Palomino señaló en el atestado que en esos días era conocido como “Juvenal”, pero además como jefe zonal creó pelotones al mando de “Carlos”, “Leandro” y “José”. Este “José” podría ser el que reconocen los sobrevivientes y el que habría perpetrado los asesinados ordenados por su jefe: Víctor Quispe Palomino que hoy asume el mismo apelativo de su entonces subordinado en el VRAE, y quien podría ser sindicado como autor mediato de este caso.

Lima, 17 de setiembre de 2010.

CON EL RUEGO DE SU DIFUSIÓN

Comisión de Derechos Humanos Vicaría de la Solidaridad de la Prelatura de Sicuani
COMISEDH VISOPSIC

Para mayor información:
Dr. Gustavo Campos Dra. Ruth Luque
Jefe del Área Legal de COMISEDH Directora de la Vicaría de Sicuani
Telf. 4314334 - 4233876 Telf. 084-351356
Cel. 996216562 RPM #318696 visopsic@dhperu.orggustavo.campos@comisedh.org.pe

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